El proyecto
Programa desarrollado con IFA para prevenir el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes en municipios donde los grupos armados siguen disputando el territorio. Parte de una constatación incómoda: donde no hay colegio abierto, ni cancha, ni un primer empleo posible, el reclutamiento no necesita convencer a nadie. Solo necesita esperar.
El trabajo se hace en dos frentes simultáneos. El primero acompaña directamente a las y los jóvenes en mayor riesgo con tutorías escolares, formación técnica corta y acompañamiento psicosocial, sostenido por un incentivo económico condicionado a la permanencia en el proceso. El segundo interviene el entorno: escuelas de familia, rutas de protección activadas con las comisarías y las personerías, y recuperación de espacios comunitarios que estaban abandonados o controlados.
Cada municipio construye su propio mapa de riesgo con las comunidades y define dónde intervenir primero. Los comités locales, integrados por jóvenes, docentes y autoridades, revisan ese mapa cada trimestre y ajustan las rutas de protección con casos reales sobre la mesa.



